Buscar
  • Rebeca Lombardo

Reinventarse

Actualizado: 11 de sep de 2018

¿De dónde nos nace la necesidad del cambio?




¿Por qué o para qué, en ocasiones, tenemos la necesidad de reinventarnos?

Nuestros valores y creencias son como un caudal por donde el río debe fluir. Nos marcan esas pautas que para nosotros son o no aceptables; pero llega un día en el que algo no cuadra, algo chirría en el engranaje de la normalidad, sentimos que algo se está oxidando.


Lo más probable es que no sepamos qué pasa, qué es lo que ha cambiado. Aparentemente ha sido de un día para otro, pero solo aparentemente, porque hace tiempo que la motivación no es la misma, que te molestan cosas que antes te parecían naturales...

Empiezas a sentir que ese caudal no es suficientemente ancho y que el río se ha empezado a desbordar y recorre tímidamente senderos paralelos buscando amplitud, buscando zonas nuevas que te vuelvan a hacer sentir esa corriente de vida.

Algo ha cambiado... y te encuentras en ese "mágico momento de crisis", ante un abismo de dudas.

Si has trabajado la paciencia y la confianza en que todo va a llegar, que solo tienes que manifestarlo... pues FELICIDADES, estás super avanzado, has pasado muchas pantallas de este videojuego que es la vida. Si por el contrario, estás en ese momento de "¿qué hago ahora con mi vida?" seguramente estás a un pasito de tener una crisis o lo que es lo mismo una super OPORTUNIDAD.


Estás donde casi todos hemos estado alguna vez antes de reinventarnos. Ese maravilloso momento en el que todo puede pasar, donde todas las opciones se abren, y en una loca o desesperada búsqueda de la respuesta, puede que nos dé por romper con todo, o al menos fantasear con ello. Y de repente creer que el problema es la pareja, el trabajo, culpamos a nuestro lugar de residencia, necesitamos hacer el camino De Santiago o creemos que la respuesta está en ese idílico viaje a la India.

Es muy lógico el impulso, porque hemos aprendido que hay que salir a buscar las respuestas, no nos permitimos estar parados.

Y si en ese mágico momento de cerebro en modo centrifugado, somos capaces de pararnos, dejar que cese la tormenta y permitirnos bajar de revoluciones para sentir nuestro cuerpo, nuestras emociones, y encontrarnos con nosotros mismos, ahí podemos comenzar a conectar con nuestra intuición.

No hay ninguna respuesta fuera de nosotros. Lo que viene de fuera es el puro reflejo de lo que tenemos dentro.

Lo que de verdad nos sirve para empezar a fluir por un nuevo cauce y reinventarnos, es escucharnos y para ello necesitamos parar y permitirnos caer.

Por experiencia propia sé que no es fácil... pero para y permíteme que te acompañe.

Preguntas de autocoaching:

¿Qué haría si no tuviera miedo?

¿Qué aporto yo a mi trabajo?

¿Qué valor añadido nace de mi?

¿Qué te hace sentir que el tiempo vuela?