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  • Rebeca Lombardo

Septiembre, primer mes del año

Sí, lo sé, el año empieza en enero, pero energéticamente estamos más preparados para arrancar después del verano.

¿Cómo os está yendo el año nuevo? Sí, ya sé que no han pasado las navidades, pero para mí y creo que para la mayoría de la gente el año empieza en septiembre. El verano nos proporciona ese descanso mental y físico tan merecido y facilita el plantearnos nuevas metas, nuevos sueños, nuevos objetivos para los meses venideros.

De hecho ¿quién no ha compartido una larga sobremesa a la sombra de un chiringuito fantaseando sobre todos sus buenos propósitos para el comienzo de septiembre?

Pero septiembre ya llega a su fin y toca revisar dónde se han quedado esos propósitos o, tal vez, cómo vamos avanzando con todo ello.

Para poder cumplir con tus objetivos uno de los primeros pasos vitales es ser muy consciente de cómo te los planteas. Me refiero incluso verbalmente a cómo los formulas.


"Este año debo…”: el debo tiene el aplastante peso de la obligación. Cuando te descubras formulando tus objetivos con un debo, inmediatamente después plantéate ¿para qué?. Seguramente no conjugue muy bien con tus verdaderos deseos, con tu esencia o con lo que realmente te hace feliz.

“Este curso tengo que…”. Se parece mucho al debo, es una autoimposición porque socialmente es lo que toca, porque ya lo llevas posponiendo mucho, porque planteado así consideras que te da más fuerza…. Pero ¿cuánto deseo real hay detrás, cuánto te motiva hacerlo?.

La consecuencia de estos "debería" y "tengo que..." suele ser acumular aún más tensión y estrés por el nivel de autoexigencia, por no llegar a algo que supuestamente era la meta.

“Me gustaría…”. Los me gustaría pospuestos año tras año, suelen ser deseos que no bajamos a tierra por diferentes motivos. O bien no sabemos por donde empezar o lo vemos demasiado lejos, en el fondo nos da miedo o nos autoengañamos creyendo que lo queremos, pero detrás se oculta un deseo mas profundo que no nos atrevemos a ver, o quizá nuestra motivación va en otra dirección pero no nos permitimos escucharla. 


La verdad de todo ello, es que solo sabiendo realmente cuál es la meta o el objetivo a cumplir, solo así puedes ir a por él. Y el verdadero objetivo empieza por “este año voy a…..” Éste pequeño comienzo de frase ya está lleno de intención, nos ayuda a empezar a tomar conciencia y a poner energía en ello. Obviamente luego hay que revisar cuanto tiene de realista pero empezaremos, al menos por "bajarlo a tierra", que llamamos los Coaches, para lo cual preguntamos, preguntamos y después seguimos preguntando, esa es nuestra misión.

Pero no te asustes, lo más común es saber con seguridad lo que NO se quiere y, sin embargo, resulta difícil tener tus objetivos super claros y definidos, así que si tu quieres yo te acompaño en ese proceso de establecer tus metas para el cambio verdadero en este nuevo curso.


Antes de empezar a remar debes saber hacia dónde quieres ir, sino ¿cómo vas a llegar?